jueves, 8 de marzo de 2012

Conferencia: Una Fe bordada con hilos de Oro

El que escribe este blog bajo el seudónimo del "Conde de Moctezuma" tiene el honor de invitarle a su próxima conferencia.



Lugar:Templo de Regina Coeli

Día: 31 de Marzo

Hora: 10:30 a.m.

Donativo de recuperación: $50

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Conferencia: Novias Místicas

El que escribe este blog bajo el seudónimo del conde de Moctezuma, tiene el placer de convidarlos a su próxima conferencia titulada.



Novias Místicas 
Monjas coronadas en el virreinato novohispano


Dictada por Hector Mauricio Melchor y de Cortes




Lugar: Templo de Regina Coeli,
Calle de Regina y Bolívar Centro Histórico. 


Dia: Sábado 3 de Diciembre.


Hora: 3:30 pm


Entrada libre: Donativo Voluntario.

domingo, 28 de agosto de 2011

Conferencia : Dulces Tentaciones


El que escribe este blog bajo el seudónimo
  del Conde de Moctezuma tiene el placer de  convidarlos a su próxima conferencia titulada:

Dulces Tentaciones

Delicias azucaradas en los conventos de monjas novohispanos  



sábado, 12 de marzo de 2011

Conferencia en la Pinacoteca de la Iglesia de San Felipe Nery ( La Profesa)


Parte delantera de una casulla neoclásica realizada en el S.XIX, en Francia,  
que se  resguarda en la coleccion de la catedral de Mexico

El que escribe este blog, (bajo el seudónimo de  conde de Moctezuma), tiene el honor de invitarle a la conferencia.

Una fe bordada con hilos de oro



En la cual abordare  una de las temáticas referente al arte que mas me apasionan los textiles, por lo que la temática  de la conferencia  será  referente al sacro ajuar litúrgico en el periodo virreinal.
Abordare lo concerniente a la forma  de vestir de las diferentes órdenes  y  congregaciones religiosas asentadas  en el virreinato de la Nueva España,  asiendo especial énfasis  en  las vestimentas que los consagrados usarían para celebrar  el   acto litúrgico , ósea  en  el sacro indumento que comprende,  la  casulla , el manipulo, la estola entre  otros.

Capa plubial de  la segunda  mitad del S.VXIII, que se resguarda
en la coleccion de la catedral de Mexico.


Analizaremos  la composición de  los ornamentos litúrgicos, tanto el material del cual se hicieron, como su uso e iconografía, que gremios novohispanos intervenían en su elaboración como el  de  los  bordadores  que bordarían  con profusa  maestría en hilos de oro, plata y seda plasmando diferentes técnicas y figuras convirtiendo cada  prenda del ajuar litúrgico en autenticas y singulares obras de arte  utilitario.  

Lugar: Sala Cardenal Newman de la pinacoteca de la Iglesia de san Felipe Neri (la profesa).

Fecha: Sabado 2 de abril.

Hora: 10:00 horas.

jueves, 13 de enero de 2011

La cocina en los conventos de Monjas II


Sabores del  Cielo


La entrada que antecede a esta fungió como introducción para adentrarnos y saborear a trabes de una generalidad  como es que se engendro en los conventos  de monjas lo que comemos hoy en día y poder entender como algo tan coloquial, tan  común como un taco de carnitas es una muestra atemporal y tangible de los híbridos culturales que somos los mexicanos, puesto que en ese taco si lo miramos con cierta profundidad veremos el maíz, producto de estas tierras, y la carne de cerdo, animal traído por los conquistadores. Ambos elemento comestibles originarios de distintas latitudes se fusionan para dar paso precisamente a un “taco de carnitas” espejo de la cocina mestiza.

No podemos poner en tela de juicio que fogones y hornos monjiles fueron lugares privilegiados para la gestación y nacimiento de la cocina mexicana, en torno a sus lumbres se prepararon un sinfín de bebidas, platillos y golosinas. Mujeres españolas, criollas, mestizas, indias, filipinas y negras llevaron a las cocinas conventuales recetas europeas, en particular mediterráneas y de origen árabe; indias de todas las regiones del país, mozas filipinas y esclavas llegadas del Caribe o llegadas del África  sumaron su sazón a lo que de otras mujeres aprendieron. Allí coincidieron tantas tradiciones culturales como grupos sociales hubo en la Nueva España.

Tambien es de suponerse que  nuestra gastronomia haya nacido de la conjuncion de la cultura europea de las señoras consagradas  inspirandose para crear platillos en  los recetarios o libros de cocina sirculantes en esa epoca  que gracias al novedoso invento de Gutenberg   se apoyaba en  el  afamado  Libro de los guisados y manjares del cocinero real Ruperto de Nola y de los conocimientos practicos de indias y esclavas.  

En los metates y molcajetes de los conventos se molieron los más variados ingredientes; se sazonaron, perfumaron y recibieron el color de ciertas flores, mediante el uso de la herbolaria local y de raras especias de oriente.


Mujeres Negras e  Indígenas parte esencial del maridaje culinario

En los conventos de   las  calzadas, tanto  tanto las mozas indígenas como las esclavas negras les eran indispensables para los quehaceres domésticos cotidianos, pues inclusive dependían de una religiosa que tenia por título maestra de mozas. 



Imagen de la pintura Castas
Pintura de castas en donde se be a una mujer de origen
negroide cocinando.


Como refiere Paco Ignacio Taibo I, las hijas de los primeros esclavos encontraron en la cocina un lugar significativo del que se apropiarían, y en el que las negras adquirieron cierta importancia social no solo gracias a la cocina sino a su condición  de hembras activas.


Nacion.com
Las mozas indígenas ayudaban a las cocineras. Estas se encargaban en particular de las diferentes moliendas, tanto para la comida de la comunidad religiosa como para la destinada al conjunto de empleadas a su servicio.


Para las mozas indígenas, la comida dentro del monasterio continúo los lineamientos alimenticios de su tradición: tortillas, chile y  frijoles. En los braseros, al tiempo que se cocía el alcaparrado, hervía el agua con cal en la  que se cocía el maíz.

Este sincretismo, lento pero constante, perpetuo su huella en los recetarios monacales, como se muestra en la receta de los panes de maíz cacahuazintle en la que se mezclan indisolublemente los huevos, el azúcar y la manteca con la harina de maíz.        

domingo, 9 de enero de 2011

La cocina en los conventos de Monjas I


Un excelso maridaje gastronómico


[monja3.jpg]Si bien con la conquista de México cambio toda una estructura social dominada en un principio por los indígenas, los españoles implantarían sus costumbres y tradiciones, principalmente se afanarían en transformar la cosmovisión indígena para dar paso a la asimilación de la religión  católica que postula a un solo Dios como el creador de todo, fundamentados en todo lo anterior empezaron a llegar religiosos que fundarían grandes conventos, posteriormente llegarían congregaciones femeninas que se establecerían en impresionantes construcciones claustrales algunas de las congregaciones establecidas en la Nueva España fueron las concepcionistas, las dominicas, las agustinas, las franciscanas, las capuchinas, las jerónimas, las brigidas entre otras se regían bajo ciertas normas establecidas explícitamente, en sus constituciones.




Las señoras consagradas, vieron como un acto de gran amor asía sus semejantes la cocina que llevaron virtuosas a la práctica donde se materializaría en las cocinas de los conventos guisos muy diferentes compuestos por un sinfín de sabores dando por resultado una cocina mestiza en la que se fusionarían sabores  provenientes de cuatro mundos que principiaría con dos mundos el prehispánico y el español, pero no debemos de olvidar que a través de España se nos viene por añadidura el mundo árabe y con los negros llegados desde África que también permean nuestra cultura   cuatro culturas diferentes, la española, la prehispánica, la mora y la africana que al fusionarse provocarían una  hibridación cultural que también alcanzaría a la gastronomía.




Por ejemplo, los caldos tan acostumbrados en Europa, que incluyen garbanzos, zanahorias, col y carne de res, en estas tierras fueron condimentados con chiles, epazote, elote tierno y tomate, lo que dio por resultado el muy mexicano mole de olla y el muy afamado coloradito de Oaxaca.

La creación del manjar celestial mexicano por excelencia el mole nacido entorno de los rezos y la penitencia del mundo monjil que cuenta con una extensa gama de variantes de acuerdo al lugar donde se elabore, este platillo que junto con los chiles en nogada, son una parábola barroca de el arte que entra a través del sentido del gusto extasiando todo nuestro  ser.

Al impregnarse de  productos europeos la cocina de la naciente sociedad novohispana, a los  prehispánicos como la calabaza, el frijol, el maíz etc., los instrumentos en el guiso como el metate de origen prehispánico  se siguió utilizando en las cocinas virreinales, en donde se molieron los más variados ingredientes; se sazonan y perfuman los más deliciosos platillos.

Si es a las cocinas conventuaales en donde este espacio monacal  se concibio viva, fuerte meztiza y exquisitamente elocuente lo que hoy es la  gastronomia nacional, ya que estos espacios fungieron de lavoratorios donde las venditas sores, experimentaron  la fusión de nuevos sabores.





Si bien era una obligación cocinar para todo el convento una tarea que realizarían  las monjas encargadas de la cocina, había monjas que disfrutaban de manera particular con los afanes de la cocina, tanto, que inventaban nuevos platillos y postres, combinando semillas, frutas y legumbres del nuevo y viejo mundo.

sábado, 8 de enero de 2011

La protesta de Fe de la Décima Musa

La  Protesta de Fe de Sor Juana Ines de la Cruz




                  Retarato de Sor Juana Hecho por Miranda copia fiel del que haría Miguel cabrera, en el cual
                  se le puede apreciar  vestida con el habito de monja Jeronima, siendo la parte baja muy amplia
                  al  igual que las mangas acuchilladas  con pliegues y a  la altura del pecho porta un escudo
                  que bien podía ser pintado o bordado con una imagen sagrada el cual lo yebaban las madres
                  llamadas  calzadas o urbanistas como las concepcionistas y en este caso las geronimas.
                  .

En esta entrada abordare un tema poco conocido referente a nuestra virgen poeta, hablare sobre su protesta de Fe que firmara con su sangre y escribiría en 1695 poco antes de morir, y en la cual refrenda su comunión con Cristo. A la primera edición de este documento impresa ese mismo año y destinada a las monjas novohispanas la acompaña un escrito del entonces arzobispo de México, Francisco Aguiar y  Seijas, en el que  encomia  las virtudes cristianas de Sor Juana.

Que figura tan predeterminante era esta señora Jerónima que como se puede leer en la portada a las esposas de cristo que la llevaran a cabo cada día por cada uno de estos recibirían 40 días de indulgencias que el arzobispo les a concedido.

















Esta protesta tan unica y singular la hicieron muchas religiosas novohispanas desde la muerte de Sor Juana Inés de la Cruz hasta el siglo XIX.
Fotos cortesia de mi muy ilustre y eminente amigo el Conde de Selva Nevada. 

viernes, 7 de enero de 2011

La decima Musa en los Queaseres coquinarios II


Dulces tentaciones





Pintura  Contemporánea de Sor Juana, donde se le representa antes de
tomar los votos.
Esta Sor Juana una de las amadísimas novias místicas que comparto con el altísimo, sin duda alguna, uno de los genios mas grandilocuentes que se ha engendrado en nuestra nación pero como lo han leído en la entrada pasada las alas de esta monja profesa en el convento de San Gerónimo no  se limitaron a bolar en el mundo de las letras al cual se entrego en cuerpo y alma tal como lo asiera para su esposo el cordero de Dios, pues también revolotearon alrededor de unas de las artes que  han  pertenecido y dominado las mujeres a trabes de cada nueva contemporaneidad en la cual navega la humanidad, si estoy  hablando de  las artes culinarias.


Para muchas  personas  tal vez resulte desconocido e inclusive  algo  contradictorio que una mujer dueña de una genialidad tan conspicua, haya también cocinado. Que Sor Juana haya dedicado parte de su tiempo a  la cocina tal vez fue un asunto de circunstancia, tarea inevitable o gozo creativo. Tal vez no podríamos asegurar las emociones gestadas en esta dama novohispana al momento de sazonar o picar los alimentos, más  él  hecho  que detono su estadía en este espacio monacal  se debió a que a través de la carta  atenagorica donde hace una dura crítica   al “ sermón del mandato” del  eminente y afamado teólogo portugués jesuita Antonio Vieira, sobre las finezas de Cristo, atreviéndose a  tal acto a pesar de ser mujer  puesto que temas referentes a la religión católica como la teología cuyo estudio estaba confinado solo para los masculinos, una monja no debía siquiera inmiscuirse en tales áreas del conocimiento, ya que era impensable que su intelecto estuviera a la altura de tales materias. 




Después de lo escrito por Sor Juana lo cual causo gran revuelo, al igual que polémica, el obispo de Puebla Manuel Fernández de Santa Cruz le escribe una carta a esta esposa de Cristo,  ocultando su verdadera identidad, firmando bajo el nombre de sor Filotea de la cruz en la que, aun reconociendo el talento de la autora, le recomendaba que se dedicara a la vida monástica, más acorde con su condición de monja y mujer, que a la reflexión teológica, ejercicio reservado a los hombres. Como ya lo cite anteriormente el hecho de que el fénix de México haya hecho tal crítica origino que la castigaran mandándola a la cocina.


Pero mandándola tal vez o más bien con la intención de aplacar  su éxtasis creativo a la cocina, se ve fracasado tal propósito ya que la cocina  represento para ella  un lugar lleno de utensilios que serian los equivalentes a los de un laboratorio de alquimista, pues la cocina tiene mucho de esta ciencia que Juana no desconocería. Si  descubrió que el arte culinario es también una de las ciencias  más exacta pues en estas el orden de los factores si altera el producto, entonces el cocinar para ella fue como experimentar lo que lejos de distraerla del oficio de la pluma la motivaron a seguir filosofando y ahora lo aria sobre su nueva experiencia, la cual plasmaría con una irónica elegancia en la lúcida defensa de su vocación, La respuesta a Sor Filotea, Sor Juana escribe: 


Pues ¿qué os pudiera contar, Señora, de los secretos naturales que he descubierto estando guisando? Veo que un huevo se une y fríe en la manteca o aceite y, por contrario, se despedaza en el almíbar; ver que para que el azúcar se conserve fluida basta echarle una muy mínima parte de agua en que haya estado membrillo u otra fruta agria; ver que la yema y clara de un mismo huevo son tan contrarias, que en los unos, que sirven para el azúcar, sirve cada una de por sí y juntos no. Por no cansaros con tales frialdades, que sólo refiero por daros entera noticia de mi natural y creo que os causará risa; pero, señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino filosofías de cocina? Bien dijo Lupercio Leonardo, que bien se puede filosofar y aderezar la cena. Y yo suelo decir viendo estas cosillas: Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito.


Para  satisfacer el antojo de  la  marquesa de la Laguna, virreina de la Nueva España   que estaba en cinta, Sor Juana le envió en  una ocasión un dulce de nuez  cocinado con “los rayos de Apolo” y en otra, le obsequio como regalo de pascuas  dos guisados: uno de pese bobos y otro de gallinas. En sus villancicos habla de la leche que se deja al sereno para que cuaje, de los dulces y de las hierbas medicinales.  


Si la cocina para  la decima musa fue otra forma de materialisar su sapiencia al mismo tiempo que un medio para lisonjear a sus benefactores e interlocutores.


domingo, 2 de enero de 2011

Un vestido para Dios III

El Sacro Ajuar Liturgico

 
Exponen ornamentos religiosos de la época virreinal

Ornamento que perteneció a la catedral metropolitana y que haora
conserva el Museo Nacional del Virreinato, el cual es de la segunda
mitad del S.XVIII, es una casulla realizada en razo de seda color crudo
practicamente  esta toda bordado con cenefas y hojas en hilo de oro
en donde  aun que no podemos odservarlas en esta foto, se le han 
aplicado con una tecnica de realzado, las flores que se ben de colores
son hechas con hilos de seda matizados para lograr el efecto de luz y 
 sombra,  en la parte del pecho ostenta un escudo y abajo de este se
 encuentra un medallón con una esena mariana, la cual es la anunciacion,
este medallon se encuentra enbuelto por un marco totalmente bordado en
horo y diminutas hojas con hilos de seda.

Las orillas de esta casulla tanto en el cuello  como en la parte de su contorno
 se ben rodeadasde galones de oro, que es esta especie de tejido de oro brocado
o no que se le suele añadir como parte de la composicion de cualquier ornamento
liturgico.


Como ya pudieron leer en las dos entradas anteriortes referentes a como es que se constituia el vestir de las diferentes ordenes y congregaciones religiosas en la Nueva España, en esta nueva entrada beremos como es que se atabiaban para oficiar el acto liturgico, pues para llevar acabo la sagrada misa tanto obispos como clerigos comunes se revestian con un ornamento llamado casulla, el cual logro ser portador de una extasiante bellesa en  estas tierras dominadas por la peninsula Iberica ya que aqui se lograron aser ornamentos liturgicos a la altura de  los mejores de Europa, pues los gremios novohispanos rapidamente se isieron diestros en el arte de la hechura de prendas tan minusiosas, las cuales se asian en un principio unicamente de telas extranjeras pero en el devenir del tiempo se arian tambien de riquisimos brocados coloniales tejidos con hilos de oro y plata, tambien se realisaron  de exquisitas sedas teñidas de multiples colores la cual se realizaria en la mixteca  de oaxaca, terciopelos y rasos que se prestarian de lienso para crear   ornamentos suntuosamente bordados con imagenes religiosas, flores e iconografia sacra.

Entonces los ornamentos en total para celebrar el acto litúrgico consistían en: amito, alba, manipulo, estola, casulla y cíngulo.




Detalle de un ornamento Creado por uno de los mejores bordadores
del siglo XVII,  llamado Marcus Maestre de estilo manierista el cual
presenta a Dios padre, con una aurreola triangular icono que ase in-
jerencia de la trinidad celeste que es un solo Dios dividido en tres
personas distintas. Esta totalmente bordado en hilos de seda
matizados, por lo cual se an creado feacientemente los contrastes
luminicos en el bordado.


Además de los ornamentos, existían las insignias de los obispos y arzobispos: La mitra, los guantes, el báculo, las cáligas (Zapatillas litúrgicas), gremial y medias litúrgicas.

 
Donde verdaderamente los sacros textiles jugaron un papel distintivo fueron en las vestimentas litúrgicas de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, donde se plasmaron, los brocados y bordados más preciosos. Suntuosas  y  refinadas  casullas, mitras, capas pluviales,  entre otras cosas.




Detalle de una capa plubial realizada en seda roja en la cual se be
parte de lo que es el escudo papal compuesto porla tiara del romano
pontifise compuesta por tres coronas serrando con el orbe rematado
con la cruz y abajo de esta se odserba con sutileza parte de una de las
llaves de San Pedro. La tecnica que se ha empleado es la de aplicacion
pues la tiara, las llaves las letras y demas elementos son de seada ocre
que se ha cosido a la  roja rebordada en hilo de oro.



Como todos sabemos en un principio las artesanías florecieron bajo la influencia de la Iglesia. Los religiosos enseñaron a los artesanos indígenas a realizar toda clase de tejidos y brocados a los que se incorporaron técnicas prehispánicas como el arte plumario y la forma de teñido natural con la grana cochinilla.

 


Detalle de un ornamento español liturgico del S. XVIII, que muestra
un santo junto con un paisaje, realizado en la tecnica de
bordar llamada de oro matizado o bordado con hilos de
seda para crear los efectos en el bordado.



Referente a los brocados La nueva España, produjo textiles de este tipo de buena calidad; también es cierto que este tipo de tela se traía de Europa y otras con decorado tipo oriental venían de Asia, también se traían  telas del mismo estilo con las que se asían ornamentos novohispanos, en la Nao de China.


Dalmatica Española, (Ornamento liturgico usado por los diaconos),
blanco bordado a colores y oro sobre seda,obra de José Galba, de 1763
esta hecha sobre unabase de seda color crudo, ostenta bordados
matizados con hilos de seda y oro en forma de avesfrutos y un simbolo
mariano el cual es pozo de sabiduria tributo dado a la virgen,encontrado
en la letania lauretana.
Como ya lo cite anteriormente barios obrajes gremiales interbenian en la elaboracion de estas piezas de arte utilitarias como lo eran los tintoreros ( estos teñian las telas), lo tejedores (hasian paños, lino y terciopelos), los sederos (hasian la seda), los sastres ( Cortaban y cosian la prenda), y el gremio mas importante para esta labor el de los maestros bordadores que pintaban con la aguja verdaderos cuadros creados totalmente de forma manual atrabes de hilos de seda asi como metalicos con los cuales se aplicaban  piedras presiosas, y figuras de plata y oro, los flecos y borlas que de estas sagradas bestiduras caian estaban hechos en su mayoria de  hilos de entorchado el cual se hacia abase de oro, plata y seda. 

jueves, 16 de septiembre de 2010

La Decima Musa en los queaseres coquinarios



Mucho y ala vez nada es lo que se sabe de tan conspicua señora geronima que siendo muy joven decidio inclinarse a la vida religiosa mas que por un llamado mistico o vocacion decidio tomar  como  esposo mistico aquel al que los angeles sirven , pues sabia que solo desposandose con Cristo y salvaguardada por la clausura monacal su muy amado mundo de letras podria  tener el espacio propicio para que se materialisaran atrabes de las elocuentes y caprichosas formas que impregnadas de la esencia e intensa pasion de esta musa virreinal se desbordaron en profusos versos que materialisarian el barroquismo de su epoca en una forma inigualablemente  sublime con esos juegos linguisticos, formas retoricas tan elebadas  y metaforas que casi se pueden saborear, sentir como si degustaramos uno de esos manjares azucarados hechos en el recogimiento de la clausura de los conventos femeninos.

En gran medidad aparte de su grandilocuente ingenio que le permitio escribir a Sor Juana fue el convento en el cual se recluyo, el convento de San Gerónimo  que pudo dedicarse con gran fervor al oficio de la pluma, ya que las reglas bajo las cuales se rejia este convento eran menos estrictas que las de su primera residencia monjil, pues este al ser un espacio monacal de monjas calsadas, ( las cuales se permitían ciertas comodidades en su forma de vida como el hecho de  que cada monja podía poseer una criada que le serviria expresamente a ella, ademas de una celda que solo ella habitaria provista de una pequeña cocina particular, tampoco estarian obligadas a comer en comunidad ). En esta congregacion de vida´particular o calzada como ya señale Juana encontro el lugar propicio para que sus versoso tomaran formas diversas, y volaran al exterior rebasando las puertas de  su celda conventual, pues en el locutorio,(parte de los conventos donde se recibian las visitas.), del convento de San Geronimo era muy famoso por la gente que lo frecuentaba en este, se reuniria la cupula intelectual del virreinato, personajes de la talla de Don Carlos de Siguenza y Gongora,  hasta la virreina marquesa de la laguna, en si las mentes mas eruditas del virreinato  se darian cita en tal lugar para conversar con la decima musa, cuyos encuentros se berian aderaezados de exquisitas golosina, como buñuelos, bienmesabes, huevos reales, alfajores, gigotes, manchamanteles entre otros que irian acompañados de una espumosa y humenate tasa de chocolate.  

Un vestido para Dios II

De Doctores, Borlas y Mucetas


Retrato de don don José Patricio Fernández de Uribe, rector de la Real
Universidad Pontificia de México. Porta sobrepelliz ,sotana , capa negra
y  Solideo del Mismo color, bease Que en la mesa se encuentran Su
muceta negra con  los colores blanco y azul, El Primero corresponde a la
Dignidad  del   doctorado en Teología  y el segundo a la del doctorado en
filosofia.

Si bien los primeros barones guiados por su voto de obediencia descenderían a tierras americanas como lo que comprendió el territorio virreinal principiando con su labor consistente en acabar con el paganismo prehispánico, los hermanos que, serian sus sucesores verían consolidarse una nueva sociedad, emergente a través, no solo de la religiosidad sino también de la sapiencia obtenida en centros de instrucción tan eruditos como la Real y Pontificia Universidad que desembocaría en títulos otorgados por tan honorable institución siendo el más importante  el de doctorado que barios prelados  sin importar la orden religiosa portaron.

El traje de los doctores era talar, con muceta y bonete con borla del color asignado a la facultad: verde para cánones, azul para filosofía, rojo para jurisprudencia, amarillas para medicina y blancas para teología. La muceta era una esclavina  que cubría el pecho y la espalda, de  seda o piel, que por ser señal de dignidad llevaba botones delanteros.

También se usaba el balandrán, vestidura sin esclavina sin  mangas. Algunos clérigos como los canónigos llevaban prendidos de las mangas unos lienzos que casi arrastraban, a manera de mangas perdidas.



Retrato de don Juan Ignacio María de Castorena Ursúa
y Goyeneche fue rector de la Universidad, A qui
Sí se le bestido de Canónigo (Sotana negra, y Sobre
pelliz  blanco), se puede ber en Lamesa Una mitra
simbolo de Su dignidad   eclesiástica al igual que libros.


.


La borla era insignia de los graduados de doctores y maestros en las universidades. Consistía en una especie de  botón que se encontraba al centro del bonete, y cuyos hilos se esparcían alrededor, cayendo por los bordes. 

EL gremio que intervenía directamente en la vestimenta doctoral fue el de los boneteros cuyas ordenanzas se da en 1575, al igual que para gorreros. Los bonetes, que es un tipo de sombrero forrado de terciopelo  con cuatro picos, eran para uso de los eclesiásticos; los había romanos, salmantinos, castellanos de clérigo y de galera, pues también los usaban colegiales y graduados.
 


jueves, 9 de septiembre de 2010

Un Vestido para Dios

Retrato de Fray  Pedro de Gante bease
que su habito es de color azul añil, tinte
de origen prehispanico que los francis-
canos adoptaron. 
Para la insipiente sociedad colonial, la vestimenta represento una nueva manera de concebirse, puesto que la ciudadanía que una vez se forjo bajo el dominio azteca quedo totalmente sometida a normas y costumbres de otra nación como la religión ya que al implantarse la religión católica como la única, cambio su cosmovisión, se dejaron atrás los ídolos de piedra para dar paso a la adoración de un solo Dios y a la veneración de diferentes santos pero este cambio religioso no pudo haberse dado gracias a la labor misionera de los frailes que se encargaron de hacer conversos a los indígenas del país. 

Vestimenta de las ordenes y congregaciones Religiosas ( Tipo y forma de los sayales )

Las primeras órdenes en establecerse en el territorio novohispano fueron las mendicantes (llamadas así porque se sostendrían solo de limosnas como los mendigos), compuestas por los Franciscanos, los dominicos y los agustinos, posteriormente irían llegando más órdenes religiosas al país conquistado no solo masculinas sino también femeninas.




Fray Garcia Guerra  ostento las dos di-
nidades mas importantes de la Nueva
España, ya que fue virrey y arzobispo
de la misma. Porta el habito de su or-
den (orden dominica), de su cuelo ba-
ja una cruz pectoral y sobre la mesa
reposa una mitra ricamente ornamenta
da.

Al establecerse un gran número de diferentes órdenes religiosas en la Nueva España, regidas bajo sus propias normas y constituciones estas también establecerían en la mayoría, las instrucciones para cómo vestirse, de que tela y forma debería ser el hábito que portarían a diario. Puesto que al ser tantos los consagrados novohispanos se identificarían en la ciudad por sus atuendos. Aunque las monjas debido al cuarto voto de perpetua clausura que profesaban nunca salían del convento sus hábitos diferían unos de otros de acuerdo a la orden religiosa perteneciente.




Fray Juan de Zumarraga  biste sayal y man-
teo con capucha de color odscuro propiode
su orden (orden franciscana) , lleva cruz pec
toral muy sencilla, calsa  sandalias.En la me-
sa  al lado sullo podemos ber la mitra simbo
lo de su arzobispado. 

En cuanto a la indumentaria de los frailes, sus hábitos tenían características propias de cada orden religiosa. Por ejemplo los Franciscanos llegados en 1524 que aunque su regla los obligaba a usar un color pardo oscuro, dejaron que se los tiñeran de color azul añil, color azul que tenía connotaciones religiosas para los aztecas pues la temprana llegada de estos, los obligo a modificar el color de sus hábitos. El historiador Lucas Alamán dice que esta orden, para remendar sus ropas, hacían que las indígenas, hábiles tejedoras, destejieran los hábitos y los volvieran a tejer.






Fraile Agustino que tambien ostento el titulo de
virrey de la Nueva  España a la ves que el  de Ar
zobispo de tal colonia. Biste el habito de su or-
den y lleva tambien cruz pectoral.





Al correr del tiempo llegaron nuevas órdenes religiosas a la Nueva España: En 1526 arribaron los Dominicos: vestían túnica y escapulario blancos; manteo negro con capucha, en 1533 los Agustinos: Habito con capucha y manteo negro, Franciscanos: Sayal color azul añil ceñido con cordón y manteo con capucha del mismo color, los Jesuitas: vestidos con sotana y manteo negro, los Juaninos: vestidos igual que los Jesuitas, solo que con mangas más amplias , los Mercedarios: con habito blanco, el escudo de la orden sobre el escapulario en rojo, los Camilos: vestían los hábitos clericales comunes, sotana y manteo, y en el lado izquierdo del uno y de la otra llevaban una cruz de paño rojo, en recuerdo de aquella con la que la madre de San Camilo le había soñado, los Carmelitas: habito y escapulario de color café pardo, con capucha y cordón blanco en la cintura.

  

En 1592 se dio la real ordenanza de sayales y sayaleros. Estos estaban obligados a tejerlos expresamente para cada orden religiosa de acuerdo a indicaciones muy específicas en cuanto a número de hilos color y calidad.

Así es como los indumentos del diario de las diferentes órdenes religiosas iban desde sayos pardos de lana para los Carmelitas, hasta los hábitos negros con sombrero de teja usados por los Juaninos.


El  Benerable Cabildo Metropolitano


 

Retrato de Don Luis Antonio de Torres y Quintero
canonigo del benerable cabildo metropolitano de la
Santa Iglesia Catedral. A tan  ilustre personaje de fa-
milia acaudalada se le debe la creacion del anexo de
 la Catedral mandado a aser por este, para albergar
hay la biblioteca llamada Turriana por el. Viste sota-
na negra con capa del mismo color y sobre pelliz
acompleta su vestimenta eclesiatica un bonete
negro ( especie de sombrero de cuatro picos
forrado en este caso de terciopelo negro.)
 
Los  miembros del venerable cabildo metropolitano, osea los señores canónigos tenían un papel predeterminante  en  el  periodo virreinal  pues por citar un ejemplo quien aspiraba a fundar un gremio tenia  que presentar un examen muy riguroso ante este cuerpo cuerpo colegiado donde se comprobara que tenia una ascendencia libre de sangre judía y musulmana. Los canónigos eran clérigos con una reputación intachable que como ya vimos su papel no se limitaria al acto litúrgico ellos vestirian con sotana negra y muceta del mismo color sobre- pellis blanco cuando así lo requirieran y ostentarían unas mangas de las cuales colgarían una especie de lienzos blancos que los diferenciaría de los demás consagrados también llegaron a usar encaje de bolillo en las mangas.

De el pecho de los canónigos colgaría un tipo de medalla con el escudo catedralicio (la virgen María siendo asunta a los cielos con las llaves de Pedro, mientras dos seres alados la coronan con la triple tiara papal.).



 
Don Jose Eguiara y Eguren  biste sotana negra, capa
del mismo color y sobrepelliz blanco, Canonigo Chantre
de la Santa Iglesia Catedral. Rector de la Real y Pontificia
Universidad de  Mexico.

Sus  Ilustrísimas los señores Obispos y Arzobispos de la Nueva España

 
Ilustrisimo S. D. Juan Ignacio Maria de Castoreña y
Ursua y Goyeneche. Colegial de San Ildefonso, semi
narista de la Compañia de Jesus, teologo, rector de
la real  Universidad, visitador y catedratico. Vemos
que su indumentaria es fina, elaborada con telas
nobles: alba y sotana de lino, capa de terciopelo y
habito pardo de lana.
    


Los primeros arzobispos de la Nueva  España en un principio usarían como ropa común "de diario" los sayales propios de cada orden o Congregación   religiosa a la que pertenecieren, llevando siempre colgando del pecho su cruz pectoral símbolo de su potestad eclesiástica  que para finales del S.XVII y en todo el XVIII el lujo de tales accesorios se evidenciaria con mayor fuerza pues serian de oro guarnecidas con piedras preciosas como las esmeraldas. 

Al devenir del tiempo estos prelados culla dignidad eclesiástica seria  la de mayor rango en la Nueva España empezarían  a  portar la vestimenta diferenciadora de los arzobispos  la cual  se compondria de sotana convencional, muceta ( capilla corta que se sierra por delante con botones) y solideo ( Gorro de tela en forma de casquillo que usan los obispos, y cubre la coronilla), todos estas prendas que compondrian la vestimenta arzobispal  serian del color propio de  los obispos  el  morado, o también  portarían la sotana negra con vivos y botones morados.  

Arzobispo Aguiar y seijas cabe mencionar que las
condiciones en las cuales se encuentra este lienzo
no son muy buenas pero se be al prelado con capa
y sotana negras ambas y cruz pectoral

Para salir a la calle usrian un sombrero grande de  una ala ancha rectangular llamado de teja que estaria forrado por dentro con seda verde y del cual caerian siertas bolas de seda del mismo color.

 La tela para la  elaboracion de tales prendas serian de lo mas fino y opulente, se usarian sedas, rasos, lana, lino y terciopelo.